Ventanas · Luz natural
Factor de luz diurna y proporción de hueco
Una ventana es un agujero que se abre en el aislamiento para que entre luz, y las dos mitades de esa frase tienen un número. La luz depende del vidrio que queda de verdad después de que el marco se lleve su parte —normalmente solo dos tercios del hueco—, de lo limpio que está, de cuánto cielo ve y de lo clara que es la habitación. El coste es el calor que se escapa por ahí todas las noches durante el resto de la vida del edificio. Esta página pone las dos cosas en la misma pantalla, y dice cuánto cuesta en vatios cada punto de más de luz diurna.
El CTE no exige un factor de luz diurna con este nombre: en vivienda pide que los huecos midan al menos una décima parte de la superficie útil de la estancia. Esta página no inventa un límite español que no existe: usa la fórmula del BRE, que es física válida en cualquier sitio, con los objetivos de referencia ingleses (BS 8206-2) señalados como lo que son.
Las dos cuentas
Hay tres cosas de esa fórmula que merece la pena mirar con calma.
El marco no es un redondeo. Una ventana practicable en un hueco de 1200 × 1400 deja 1,18 m² de vidrio de un hueco de 1,68 m²: el marco se ha comido el 30 % de la luz antes de que pase nada más. Parte la misma ventana en seis paños con montantes y pierdes otro trozo. Por eso una ventana fija al lado de una practicable, del mismo tamaño, se ve claramente más luminosa.
La habitación está en el denominador, no en la ventana. El factor de luz diurna no es una propiedad de la ventana; es una propiedad de la ventana y de la habitación a la que da. Pon la misma ventana en una habitación con el doble de fondo y el factor se parte por dos. Por eso pintar las paredes de blanco es un movimiento real y no de decoración: pasar de R = 0,3 a R = 0,6 sube el resultado alrededor de un 40 %, por el precio de la pintura.
El ángulo de cielo castiga a las ciudades. θ vale 90° para una ventana sin obstáculos y quizá 45° con un edificio enfrente: la misma ventana en la misma habitación da la mitad de luz, y ningún vidrio mejor la recupera.
Qué significa el número
| ADF | Cómo se siente la habitación |
|---|---|
| < 1 % | Sombría. Luz eléctrica todo el día, haga el tiempo que haga fuera. |
| 1 – 2 % | Se nota la luz natural pero no basta. Luz de apoyo casi todo el rato. |
| 2 – 5 % | Iluminada por luz natural en su mayoría. La luz se queda apagada en un día claro. |
| > 5 % | Muy bien iluminada, y ahora el problema pasa a ser el deslumbramiento, el sobrecalentamiento en verano y la pérdida de calor en invierno. |
Ejemplo resuelto para comprobarlo a mano
El salón con el que abre la página: 4,0 × 3,5 × 2,5 m, una ventana practicable en un hueco de 1200 × 1400 mm, vidrio doble bajo emisivo.
O sea que la sala se queda corta de la referencia de 1,5 % para un salón, por poco pero se queda corta. Para llegar, el vidrio tiene que pasar de 1,178 a 1,300 m², que con el mismo ancho de 1200 mm significa una ventana de 1523 mm de alto en vez de 1400. Esos 123 mm de más compran 0,14 % de factor de luz diurna y cuestan unos 4 W. Hacer la misma ventana fija en vez de practicable llegaría ahí gratis: el marco es donde se fue la luz.
Lo que esta página no hace
- Media, no distribución. Un solo número para toda la habitación. No puede decirte que el rincón del fondo está oscuro, y en una habitación honda eso es lo que de verdad importa. Como regla, la luz útil llega hasta unas 2 a 2,5 veces la altura del dintel hacia dentro, y más allá la media es mentira.
- Sin orientación, sin sol. El factor de luz diurna se define adrede contra un cielo cubierto, así que ignora a propósito hacia dónde mira la ventana. Las habitaciones de verdad reciben sol directo, y una ventana al sur no se comporta como una al norte del mismo tamaño.
- El coste en calor es nocturno y el peor caso. Ignora la ganancia solar que devuelve parte de eso durante la temporada de calefacción —que es real, y en una fachada sur puede ser la mayor parte— e ignora el sobrecalentamiento de verano, que hace que un acristalamiento grande salga bastante más caro de lo que sugiere este número.
- El ADF es el método viejo. La BS 8206-2 está retirada y la norma vigente es la UNE-EN 17037: pide una iluminancia objetivo sobre una fracción del espacio durante una fracción de las horas de luz, evaluada con un modelo climático contra datos reales del cielo local. La media del BRE sigue siendo el primer tanteo correcto, y sigue siendo lo que la mayoría entiende por "factor de luz diurna", pero no es una justificación normativa.
- Sin persianas, cortinas, jambas profundas ni balcones encima. Todo eso recorta la cifra, a veces a la mitad.