Vidrio · Producción
Etiquetas de corte: una por pieza, desde el reparto
Todos los talleres etiquetan el vidrio, y casi todos lo hacen con un rotulador mientras las piezas están todavía en la mesa. Son diez o veinte minutos copiando números de un plano, y es donde la medida equivocada acaba en la furgoneta equivocada. Éstas salen del reparto que ya resolvió el optimizador, en el orden en que corta la mesa y con los mismos códigos que el plano.
Esto es lo que sale
Una etiqueta por pieza, en el orden en que las corta la mesa. El código coincide con el del plano de corte, así que una etiqueta en el carro y un rectángulo del croquis significan siempre la misma pieza.
G quiere decir que el reparto giró la pieza, y eso importa en cuanto el vidrio lleva capa, es laminado o es impreso y sus dos caras no son intercambiables.
Todavía no hay nada que etiquetar
Las etiquetas salen de un reparto ya resuelto, así que primero tiene que haber uno. Mete tu lista de corte en el optimizador y vuelve, o abre un pedido que te hayan mandado por enlace.
Reparte una lista de corte →Qué lleva la etiqueta, y por qué
La etiqueta existe para el momento que nadie planifica: las piezas ya no están en la mesa, están en un carro, y quien las mueve no es quien las cortó. En ese momento dos piezas que se llevan 40 mm son la misma pieza, y la única forma de distinguirlas es medirlas, que cuesta más de lo que costó nunca etiquetarlas.
El código de la pieza
Una letra para la medida y un número para cuál es, así que B7 es la séptima pieza de la medida B. Es el mismo código que se imprime en el croquis del plano de corte, lo que significa que una etiqueta y un rectángulo del dibujo son siempre la misma pieza. Las letras I y O se saltan: en un taller, con polvo encima, se leen como 1 y 0.
Girada
Si el reparto giró una pieza para que entrara, la etiqueta lo dice. En float incoloro no cambia nada. En vidrio con capa, laminado, impreso o templado con dirección de distorsión cambia qué cara va hacia fuera, y enterarse en el montaje sale caro. Va impreso como una marca y no como una palabra, para que se lea de un vistazo.
De qué plancha ha salido
Sirve para dos cosas. Agrupa las piezas que se cortaron juntas, que suele ser como se apilan; y si una pieza se rompe, dice a qué plancha hay que volver y si queda bastante en ella para recortarla sin abrir una nueva.
Cómo imprimirlas
Los formatos grande y mediano son A4 corriente con una línea de puntos por donde cortar: sin papel especial, dos columnas de 95 mm dentro de un margen de 10 mm, para que una impresora normal llegue a los bordes.
El formato pequeño es de 70 × 37 mm, tres en fila y ocho de alto: la hoja adhesiva de 24 etiquetas que se vende en toda Europa. Ese formato no tiene separación ni márgenes —tres columnas de 70 mm son exactamente los 210 mm de ancho del papel— así que la página se imprime sin ningún margen y se quitan las líneas de puntos, porque no hay nada que cortar y la línea se vería en el borde de cada etiqueta.
Imprime al 100 %, con el escalado desactivado. Una impresora puesta en «ajustar a la página» encoge todo un pequeño porcentaje, que en la primera etiqueta no se nota y en la última del pliego es media etiqueta de desfase. Ese único ajuste es la razón habitual de que imprimir etiquetas «no funcione».