Vidrio · Acústica
Por qué las dos lunas de un vidrio acústico no deben ser iguales
Toda luna se vuelve acústicamente transparente en una frecuencia, y esa frecuencia la fija su espesor. Dos lunas iguales fallan por tanto exactamente en el mismo sitio, y el acristalamiento se queda con un agujero profundo en lugar de con dos poco profundos. Hacerlas distintas no cuesta ni un euro de vidrio y es lo primero que hay que arreglar.
Las dos cosas que fallan, y no son la misma
Casi toda conversación confusa sobre vidrio acústico es estos dos efectos tomados el uno por el otro. Están en extremos opuestos del rango y se corrigen con medidas opuestas.
La coincidencia, arriba. Una luna transmite ondas de flexión. A una frecuencia concreta esa onda de flexión avanza a la misma velocidad que la onda sonora que llega por el aire, las dos van en fase, y la luna entrega casi todo lo que recibe: radia por la otra cara aproximadamente tanto como le llega. El aislamiento se desploma en una banda alrededor de esa frecuencia. El espesor decide dónde cae: el vidrio más grueso y más rígido tiene su coincidencia más abajo.
| Vidrio float | Coincidencia | Y eso importa porque |
|---|---|---|
| 4 mm | 3.200 Hz | por encima de casi toda la voz y el tráfico, o sea el sitio menos dañino donde puede caer |
| 6 mm | 2.100 Hz | las consonantes, que son las que hacen inteligible una conversación a través de un tabique |
| 8 mm | 1.600 Hz | de lleno en la voz |
| 10 mm | 1.250 Hz | la voz y la parte alta del ruido de tráfico |
| 12 mm | 1.050 Hz | cuanto más grueso el vidrio, peor colocado queda su punto débil |
Aproximado: cerca de 12.800 dividido entre el espesor en milímetros. Coge la curva ensayada del producto real en la ficha del fabricante en vez de estas cifras; están aquí para enseñar la dirección, que es la parte que decide la especificación.
La resonancia masa-muelle-masa, abajo. Las dos lunas son dos masas y el gas encerrado entre ellas es un muelle. Como cualquier sistema así, tiene una resonancia, y a esa frecuencia el conjunto aísla peor que una sola hoja con el mismo peso total de vidrio. En un 4/16/4 corriente cae en las centenas bajas de hercios, que es exactamente donde está un camión. Ensanchar la cámara ablanda el muelle y empuja la resonancia hacia abajo, fuera de en medio. Engrosar el vidrio hace las masas más pesadas, lo que también la empuja hacia abajo.
Las cuatro decisiones, por orden de lo que rinden
Ordenadas por lo que dan frente a lo que cuestan, que no es el orden en que la gente suele probarlas.
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Que las dos lunas sean distintas — esta es gratis
4 mm contra 6 mm en vez de 4 contra 4. 6 contra un laminado de 6,8 en vez de 6 contra 6. Las dos coincidencias se separan, y donde una luna se ha vuelto transparente la otra sigue trabajando. El vidrio cuesta lo mismo, el conjunto pesa prácticamente igual y no cambia nada más de la especificación.
Esto antes que nada. Un acristalamiento acústico simétrico es un error de especificación, no una decisión de presupuesto.
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Que una de ellas sea un laminado acústico
Un laminado son dos lunas pegadas a un butiral, y el butiral cizalla cuando la hoja flexa. Esa cizalla convierte energía de flexión en calor, que es precisamente lo que amortigua la coincidencia: la luna deja de tener una resonancia limpia por la que entregar el sonido. El butiral de grado acústico se formula más blando que el estructural corriente justo para esto, así que hay que pedirlo por su nombre y no dar por hecho que cualquier laminado lo hace.
Es la mayor mejora que se puede conseguir dentro de una unidad sellada, y encima trae consigo la seguridad y la resistencia a la intrusión del laminado.
Lo que más rinde por euro, y lo único que además hace algo por ti el día que alguien tire una piedra.
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La cámara más ancha que admita el marco
Va directa a la resonancia masa-muelle-masa. Más cámara, muelle más blando, resonancia más baja, fuera del rango donde está el tráfico. Ojo: la mejor cámara para el ruido y la mejor para el calor no son el mismo número. El comportamiento térmico tiene su óptimo en torno a 16 mm de argón y empeora algo por encima, cuando empieza la convección dentro de la cámara, mientras que el acústico sigue mejorando. Si te importan las dos cosas estás cediendo en una, y conviene saber que estás cediendo en lugar de suponer que un número sirve para ambas.
Real, y gratis en términos de vidrio — pero el marco tiene que aceptar el espesor total, así que es una decisión que hay que tomar pronto.
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Y después deja de mirar el vidrio
El marco, las juntas, el frente de capialzado, la caja de persiana y cualquier aireador deciden más del resultado final que los últimos decibelios de vidrio. El sonido va por donde hay fuga: una rendija alrededor de un marco echa a perder un acristalamiento carísimo, y un aireador es un agujero puesto a propósito. El comportamiento del hueco instalado no es el del vidrio ensayado, y la distancia entre uno y otro es de donde salen las reclamaciones.
Aquí es donde se pierde el dinero. Un vidrio excelente en un hueco mediocre es una ventana mediocre. En rehabilitación en España, la caja de persiana es sospechosa habitual.
La pregunta que de verdad hace la gente
Mismo vidrio total, misma cámara, tres maneras de repartirlo. Es la comparación que sale siempre que alguien especifica laminado por las dos caras.
| Composición | Qué hace |
|---|---|
| 3+3 / 15 / 3+3 | Simétrico. Las dos hojas son el mismo laminado, así que las dos coincidencias caen en el mismo sitio: el fallo del que trata toda esta página. Los butirales lo amortiguan, así que no es un desastre, pero está dejando sin coger la mejora gratis. |
| 3+4 / 15 / 3+4 | Cada laminado es asimétrico por dentro, lo cual está bien, pero las dos hojas siguen siendo idénticas entre sí. Corrige la menor de las dos simetrías y no la que manda. |
| 3+3 / 15 / 4+4 | Las dos hojas difieren. Masas distintas, rigideces distintas, coincidencias en sitios distintos, y las dos laminadas y por tanto amortiguadas. De las tres, esta es la que hay que montar, y no cuesta más que la primera. |
Si solo una hoja puede ser laminada, ponla en la cara ruidosa y que la otra sea de un espesor distinto en monolítico. Y sea cual sea el reparto, pide el valor ensayado de esa composición exacta en esa cámara exacta: el comportamiento acústico no se suma a partir de los componentes, y por eso todos los fabricantes publican curvas de ensayo en lugar de una fórmula.
El número del catálogo no es el que vas a tener
El vidrio acústico se vende por Rw, un valor único condensado de toda la curva ensayada. Debajo, la UNE-EN ISO 717-1 define dos términos de adaptación espectral que reajustan esa curva a lo que de verdad estás oyendo: C para fuentes de frecuencia más alta, como las voces, y Ctr para las de frecuencia baja: el tráfico rodado, y el bajo que atraviesa un tabique.
Siempre son negativos, y Ctr es el mayor de los dos. El mismo acristalamiento puede anunciarse como Rw 38 dB y entregar un Rw+Ctr de 32. Ninguno de los dos números es deshonesto: responden a preguntas distintas. Pero una ventana que da a una calle es un problema de Ctr, y Ctr es el número que menos probable es que aparezca en el titular.
En España la exigencia no está en el vidrio sino en la fachada completa: el CTE, Documento Básico HR, «Protección frente al ruido», fija el aislamiento acústico a ruido exterior que debe cumplir el hueco junto con el resto del cerramiento, y lo hace con un índice —D2m,nT,Atr— que ya está ponderado para ruido de tráfico. Es decir que el Ctr del vidrio no es un detalle fino de catálogo: es la magnitud que conecta con lo que te van a exigir. El valor concreto depende del índice de ruido día de la zona, y ese dato lo da el ayuntamiento o el mapa de ruido, no el fabricante del vidrio.