Documentos · Código QR
Un código QR para una etiqueta o un documento
Escribe un texto o una dirección web y aparece el código, listo para descargar en SVG, nítido a cualquier tamaño, o en PNG, o para imprimir al ancho que elijas. Se hace en este navegador: no se envía nada, y el código lleva directamente a lo que escribiste, sin redirecciones en medio que caduquen.
Más o menos cuánto del código puede estar sucio, roto o tapado y aun así se lee. Más corrección son más módulos: un código más grande para el mismo texto.
Qué nivel elegir
M es el habitual: se puede perder un 15 % del código y se sigue leyendo. En una etiqueta que viaja en un caballete de vidrio o vive en un taller, Q o H compensan el tamaño de más; en un documento limpio, L o M dejan el código pequeño. El nivel no cambia lo que dice el código, solo cuánto daño aguanta.
A qué tamaño imprimirlo
El código está hecho de cuadraditos, los módulos, y la página te dice cuánto mide cada uno al ancho que elijas. Por debajo de medio milímetro por módulo, las cámaras de los móviles y las impresoras de oficina empiezan a fallar: imprímelo más grande, baja el nivel o acorta el texto, que da un código con menos módulos. Como regla práctica, un código se lee hasta a unas diez veces su ancho: uno de 30 mm, a unos 30 cm. Respeta el margen blanco alrededor: es parte del código. Imprime uno y pruébalo con un móvil antes de sacar una tanda.
Qué poner dentro
Lo más útil es una dirección web: un presupuesto, una ficha de producto, una guía de montaje, tu página de contacto. El código lleva la dirección tal cual, así que funciona mientras funcione la página, sin ningún servicio en medio que caduque o cambie adónde lleva. También puede llevar texto sin más, como una referencia y una medida en una etiqueta, que el móvil lee sin internet.
Hecho aquí, y comprobado
El código se hace en este navegador con el codificador propio de SyntaxFlow, escrito según la norma de los códigos QR (ISO/IEC 18004): nada de lo que escribes se envía a ningún sitio. Está comprobado con el ejemplo resuelto de la norma, y sus códigos se vuelven a leer con decodificadores independientes, también después de dañarlos a propósito.